La multitud pensaba que era un escándalo…
pero la verdad era mucho más complicada.
El chico no era solo un empleado.
Durante meses había trabajado en secreto dentro de la mansión de la familia.
Pero nadie sabía que la anciana lo había estado viendo todas las noches.
Cuando la familia descubrió el romance… intentaron despedirlo inmediatamente.
Entonces la anciana dijo algo que dejó a todos en silencio:
“Si él se va…
yo también me voy… con toda la herencia.”